Eliminar páginas de un PDF
Quita las páginas que sobran y reordena el resto viendo las miniaturas de todo el documento.
Arrastra tu archivo aquí
o pulsa el botón para buscarlo en tu equipo
PDF · hasta 100 MB
- Tus archivos no salen de tu dispositivo
- Gratis y sin registro
- Sin instalar nada
- Sin marcas de agua
Quitar páginas de un PDF es la operación inversa a extraerlas: en vez de decir qué te llevas, dices qué sobra. Es lo natural cuando el documento está casi bien y solo molestan dos o tres páginas concretas.
Los casos de siempre
- La hoja en blanco del escáner. Los alimentadores automáticos capturan el dorso de las hojas impresas por una cara y te dejan un documento con la mitad de las páginas vacías.
- La portada de la plantilla. Esa primera página con el logotipo del programa que generó el documento y que no aporta nada.
- Las instrucciones del formulario. Muchos impresos oficiales llevan tres páginas de explicaciones antes de lo que hay que rellenar.
- Los anexos que no corresponden. Cuando compartes un informe y hay apartados que no procede enseñar.
Cuenta bien antes de escribir
El error más común no está en la herramienta, está en el conteo. Un documento con portada sin numerar hace que la «página 1» impresa sea la segunda del archivo, y quitar la equivocada obliga a repetirlo todo.
La regla segura: usa el número que muestra el contador de tu lector de PDF, no el que aparece impreso en el papel. Y antes de generar el archivo, comprueba el mensaje de debajo del campo, que te dice cuántas páginas se quitan y cuántas quedan. Si esos números no cuadran con lo que esperabas, tienes un error de conteo.
Quitar no es tachar
Es una distinción importante cuando el motivo es la confidencialidad. Quitar una página la elimina por completo del archivo nuevo: no queda rastro de su contenido. Tachar con un rectángulo negro encima, en cambio, deja el texto debajo del rectángulo, y cualquiera puede recuperarlo copiando y pegando. Se han filtrado documentos importantes por ese error.
Si tu objetivo es que cierta información no salga, quitar la página entera es la vía segura. Si lo que sobra es solo un párrafo dentro de una página que sí necesitas, esta herramienta no te sirve: hace falta editar el documento en origen.
El original no se toca
La herramienta nunca modifica tu archivo: construye uno nuevo con las páginas que quedan y te lo descarga con otro nombre. Tu documento original sigue en tu disco exactamente como estaba, así que si te equivocas basta con volver a empezar. Por eso mismo conviene no sobrescribir nunca el original con el resultado.
Qué pasa con el peso
Baja aproximadamente en proporción a las páginas retiradas. No es exacto porque un PDF comparte recursos entre páginas: si el logotipo de la cabecera aparece en veinte páginas y quitas cinco, ese logotipo sigue estando. Para ajustar a un límite concreto, comprime el resultado después.
Firmas digitales
Si el documento estaba firmado digitalmente, la firma queda invalidada. No es un fallo: una firma digital existe precisamente para detectar cualquier cambio posterior, y quitar páginas es un cambio. Si necesitas conservar la validez de la firma, el documento no se puede tocar.
Lo que se queda apuntando a ninguna parte
Al quitar páginas, el contenido del resto no se toca, y ahí está el detalle que hay que revisar a mano: las referencias internas dejan de cuadrar.
- El índice sigue diciendo «ver página 14» aunque esa página ya no exista.
- Los marcadores del panel lateral que apuntaban a una página eliminada dejan de llevar a ningún sitio.
- La numeración impresa en el propio documento se salta números, porque forma parte del dibujo de cada página.
Ninguna de las tres cosas rompe el archivo: se abre y se imprime igual. Pero si el documento va a un trámite o a un cliente, conviene rehacer el índice y volver a numerar el resultado — para eso está la herramienta de numerar páginas— antes de entregarlo.
Nada sale de tu dispositivo
Todo el proceso ocurre en tu navegador. El PDF no se sube a ningún servidor, lo que resulta especialmente relevante cuando lo que estás quitando son justamente las páginas que no quieres que vea nadie.
Cómo usarlo en 3 pasos
- 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
- 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
- 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.
Preguntas frecuentes
¿Puedo quitar todas las páginas?
No, y la herramienta te lo impide antes de generar nada: un PDF sin páginas no es un archivo válido y ningún lector lo abriría. Si lo que quieres es empezar de cero, lo que buscas es otra herramienta.
¿Cómo sé qué números poner?
Los mismos que ves al abrir el PDF en tu lector, contando desde 1. Cuidado con los documentos que llevan portada sin numerar: la página que el documento llama «1» puede ser la segunda del archivo. Fíjate en el contador del lector, no en el número impreso en el papel.
¿Se puede deshacer?
Sobre el archivo descargado no, porque es un archivo nuevo. Pero tu documento original no se toca en ningún momento, así que basta con volver a empezar desde él. Por eso conviene no sobrescribir nunca el original.
¿Pierde calidad al quitar páginas?
Nada. Las páginas que se quedan se copian tal cual, sin recomprimir. El texto sigue siendo texto y las imágenes mantienen su resolución.
¿Baja mucho el peso del archivo?
Baja aproximadamente en proporción a lo que quitas, aunque no de forma exacta: las fuentes y los elementos que se repiten en varias páginas siguen ahí mientras quede una página que los use.
¿Sale mi documento de mi dispositivo?
No. Todo el proceso ocurre dentro de tu navegador y el archivo no viaja a ningún servidor.