Contador de palabras
Cuenta palabras, caracteres, frases y tiempo de lectura mientras vas escribiendo.
A 220 palabras por minuto leyendo y 130 hablando, que son las medias habituales en español. Sirven para calcular la duración de una charla o de un vídeo, no como cronómetro.
El texto no sale de tu navegador: el recuento se hace aquí mismo mientras escribes. Nada se envía, se guarda ni se registra.
- Tus archivos no salen de tu dispositivo
- Gratis y sin registro
- Sin instalar nada
- Sin marcas de agua
Contar palabras parece trivial hasta que hay un límite de por medio: una redacción de 500 palabras, una meta descripción que Google recorta, un pie de Instagram que se pliega, un guion de vídeo que tiene que durar tres minutos. Esta herramienta cuenta mientras escribes y te dice, además, si lo que llevas cabe donde tiene que caber.
Palabras, caracteres, y por qué no coinciden nunca
Cada oficio cuenta a su manera y por eso las cifras nunca cuadran entre herramientas:
- Palabras es lo que piden en trabajos académicos, artículos y encargos de redacción. Aquí se separan por espacios:
Bilbao-Barcelonaes una palabra. - Caracteres con espacios es lo que cuentan las redes sociales, los SMS y cualquier campo con límite. Es la cifra que usan las barras de «¿cabe en…?».
- Caracteres sin espacios es la referencia clásica de la traducción y de algunas normativas académicas.
Un detalle que rompe muchos contadores: los emoji. 👨👩👧👦 es, técnicamente, siete puntos de código unidos. Aquí cuenta como un carácter, que es lo que ve la persona. En X o en un SMS puede valer por más, así que si vas al límite, deja margen.
Los límites que importan de verdad
Cuando el texto tiene contenido, aparecen las barras de límites. No son adornos: cada una corresponde a un sitio donde el exceso se corta y se nota.
- Título en Google (unos 60). No es un límite duro sino de píxeles: Google corta lo que no cabe en pantalla y añade puntos suspensivos.
- Meta descripción (unos 155). Lo mismo. No influye en el posicionamiento, pero sí en cuánta gente hace clic, que a la larga viene a ser lo mismo.
- SMS (160). Con un solo carácter especial —una tilde, un emoji— el mensaje cambia de codificación y el límite cae a 70. Es la razón por la que a veces te cobran tres SMS por un texto corto.
- Instagram (2.200) y LinkedIn (3.000). El límite duro es alto, pero solo se ven las dos primeras líneas antes del «ver más». Lo importante cabe ahí.
Tiempo de lectura y tiempo de habla
Son dos velocidades muy distintas y confundirlas arruina presentaciones. En silencio, un lector adulto en español ronda las 220 palabras por minuto. En voz alta y ante público, con pausas y respiraciones, se baja a unas 130.
La aplicación práctica: una charla de diez minutos son unas 1.300 palabras, no 2.200. Y un vídeo de un minuto para redes se queda en unas 130, que es mucho menos texto del que parece cuando lo escribes.
Palabras repetidas: para qué sirven de verdad
La lista de frecuencias no está para «meter la palabra clave X veces». Esa idea es de hace quince años y hoy solo sirve para que un texto suene artificial.
Para lo que sí sirve es para detectar muletillas. Si escribes un artículo y descubres que has usado «además» once veces y «importante» nueve, tienes un problema de estilo que se arregla en dos minutos y que, leyendo, no habrías visto. Ese es el uso honesto de esta lista.
El botón «sin palabras vacías» descarta artículos, preposiciones y conjunciones. Sin eso, la lista de cualquier texto en español sería «de», «la», «que», «el», «en» y no te diría absolutamente nada.
Sobre la longitud de los artículos
La pregunta más repetida —«¿cuántas palabras necesito para posicionar?»— no tiene número. Google no premia la extensión, premia responder mejor. Lo que ocurre es que las respuestas completas suelen ser largas, y de ahí la correlación que tanto se cita.
El criterio útil es comparativo: mira qué hay en los primeros resultados de la búsqueda a la que apuntas. Si responden en 1.500 palabras y tú lo despachas en 300, es difícil que lo hagas mejor. Y si el asunto se resuelve en 400, alargarlo a 2.000 con relleno lo empeora.
Nada de esto se envía
Importa más de lo que parece: por un contador de palabras pasan borradores de contratos, trabajos sin publicar, cartas privadas. Aquí el recuento se hace en tu propio navegador mientras tecleas. No hay petición al servidor, no hay guardado y no queda copia al cerrar la pestaña.
Cómo usarlo en 3 pasos
- 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
- 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
- 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.
Preguntas frecuentes
¿Sirve también como contador de caracteres?
Sí, y es lo que más se mira: además de contar palabras, cuenta los caracteres con espacios y sin espacios a la vez, que son las dos cifras que piden los formularios y los trabajos con límite. Debajo tienes las barras de si cabe en un título de Google, en una descripción o en un mensaje de redes.
¿Cómo se cuenta una palabra?
Por separación de espacios, que es como la cuenta quien te encarga el texto. «Bilbao-Barcelona» o «TCP/IP» valen una, no dos. Los signos sueltos no cuentan como palabra.
¿Los caracteres incluyen los espacios?
Tienes las dos cifras. La de «Caracteres» los incluye, que es la que usan X, Instagram o los formularios con límite. La de «Sin espacios» es la que suelen pedir en trabajos académicos y en algunos presupuestos de traducción.
¿Cuenta bien los emoji y las tildes?
Sí. Un emoji con modificador de color cuenta como un carácter, no como cuatro, porque se usa la segmentación por grafemas del navegador. Ojo: X y los SMS no siempre cuentan igual, y ahí un emoji puede valer por dos.
¿De dónde salen los tiempos de lectura?
De las medias habituales en español: 220 palabras por minuto leyendo en silencio y 130 hablando en público. Son medias, no un cronómetro: sirven para dimensionar una charla o un vídeo, no para cuadrarlos al segundo.
¿Qué son las palabras vacías?
Los artículos, preposiciones y conjunciones que aparecen en cualquier texto en español: «de», «la», «que». Si no se descartan, la lista de palabras repetidas es siempre la misma y no informa de nada.
¿Cuántas palabras debe tener un artículo para posicionar?
No hay un número mágico, aunque se repita mucho. Lo que Google premia es responder mejor que los demás a lo que se buscaba. Dicho eso, si tu competencia responde en 1.500 palabras, con 300 es difícil que lo hagas mejor.
¿Se guarda lo que escribo?
No. El recuento ocurre en tu navegador mientras tecleas. El texto no se envía a ningún servidor ni queda registrado en ninguna parte.