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Sorteo aleatorio

Elige al azar entre una lista de nombres o un rango de números, con suplentes y con azar criptográfico.

Entre qué se sortea

Elegir al azar entre varias personas es de esas cosas que parecen triviales hasta que hay algo en juego. Un sorteo entre seguidores, el orden de las presentaciones de clase, quién paga la cena, el amigo invisible, a qué equipo le toca empezar. En cuanto hay un premio o una ventaja, la persona que no sale quiere saber que el reparto fue limpio.

El azar del que casi nadie desconfía, y debería

Casi todas las páginas de sorteos usan la función de azar corriente de JavaScript. Sus números están bien repartidos, pero su estado interno es predecible: quien conozca unos cuantos resultados seguidos puede calcular los siguientes. Para elegir el color de un confeti da igual; para repartir un premio, no tanto.

Aquí los números salen del generador criptográfico del sistema operativo, el mismo que se usa para crear claves de cifrado. No tiene semilla que adivinar y nadie puede predecir ni empujar el resultado, tampoco nosotros.

El error de barajar que circula por internet

Hay una línea de código famosa para desordenar una lista que consiste en ordenarla con una comparación al azar. Aparece en miles de tutoriales y está mal: el resultado depende del algoritmo de ordenación que use cada navegador, y en la práctica algunas posiciones salen bastante más que otras. Un sorteo hecho así está sesgado sin que nadie lo note.

El barajado correcto se llama Fisher-Yates y es lo que se usa aquí: se recorre la lista de atrás hacia delante intercambiando cada elemento con uno elegido entre los que quedan. Se demuestra que produce cada orden posible con exactamente la misma probabilidad. Además, al sacar un número dentro de un rango se descartan los valores del último tramo incompleto, porque quedarse con el resto de una división haría salir los primeros números un poco más que los últimos.

Ganadores y suplentes, en la misma tirada

Un sorteo real casi nunca termina cuando sale el ganador: hay que contar con que no conteste, que no cumpla las bases o que renuncie. Por eso puedes pedir suplentes, y salen en la misma extracción y en orden.

Que sea la misma extracción importa. Si sorteas al ganador y, cuando falla, vuelves a sortear un sustituto, alguien puede sospechar que has repetido hasta que salió quien te convenía. Sacando la lista entera de una vez el orden queda fijado desde el primer momento y no admite discusión.

Cómo hacerlo defendible

La forma habitual es grabar la pantalla mientras sorteas, y esta herramienta está pensada para que ese vídeo se entienda: la lista está a la vista, el botón dice cuántos participan y el resultado tarda medio segundo en aparecer, de modo que la secuencia se ve entera sin cortes. Publica el vídeo junto al resultado y no hay mucho más que discutir.

Lo que esta página no hace es levantar acta. Si tu concurso tiene bases legales que exigen un notario o una plataforma certificada, esto no lo sustituye; el mecanismo de azar es igual de bueno, pero la certificación es otra cosa y es más honesto decirlo.

Números en vez de nombres

A veces no hay lista: hay números de participación, de rifa o de asiento. Cambiando a la modalidad de rango basta con decir desde y hasta, y se sortea entre todos ellos sin tener que escribirlos. Es también la forma rápida de tirar un dado, de sacar un número del uno al cien o de elegir una fila al azar de una hoja de cálculo.

Todo ocurre dentro de tu navegador. La lista de participantes suele llevar nombres reales, y a veces correos o teléfonos: aquí no se envía a ningún servidor, no se guarda y no se comparte.

Cómo usarlo en 3 pasos

  1. 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
  2. 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
  3. 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿El sorteo es realmente aleatorio?

Sí, y no con el azar de andar por casa. Los números salen de crypto.getRandomValues, el generador criptográfico del sistema operativo: el mismo que se usa para crear claves de cifrado. No tiene semilla predecible y nadie —ni nosotros— puede saber ni influir en el resultado.

¿Sirve como sorteo válido para Instagram o para un concurso?

Como mecanismo de azar, sí: el resultado es tan aleatorio como el de cualquier herramienta de pago. Lo que esta página no hace es levantar acta ni certificar nada, así que si tu concurso tiene bases legales que exigen un tercero o un notario, esto no lo sustituye. Para un sorteo entre seguidores, un amigo invisible o repartir turnos, sirve perfectamente.

¿Cómo demuestro que no he hecho trampa?

Grabando la pantalla mientras sorteas, que es lo que hace todo el mundo. Pega la lista, enseña el número de participantes y pulsa el botón sin cortar el vídeo. Como el resultado tarda medio segundo en aparecer y la lista está a la vista, el vídeo demuestra la secuencia completa.

¿Puede salir dos veces el mismo?

Solo si marcas la casilla que lo permite. Por defecto no: quien ya ha salido queda fuera, que es como se reparten premios. La casilla existe porque hay usos en los que sí se quiere, como simular una tirada de dados o elegir al azar con reposición.

¿Para qué sirven los suplentes?

Para cuando el ganador no contesta, no cumple las bases o renuncia. Se sortean a la vez que los ganadores y en orden, así que el primer suplente entra si falla el primero. Sortearlos después no es lo mismo: hacerlo todo de una vez es lo que hace que el orden sea incontestable.

¿Qué pasa si hay nombres repetidos en mi lista?

Se cuentan como participaciones distintas, así que quien aparece dos veces tiene el doble de posibilidades. A veces es justo lo que se quiere —una participación por comentario, por ejemplo— y a veces es un error de copiar y pegar. Por eso te avisamos y te enseñamos cuáles son.

¿Se guarda mi lista de participantes?

No. Todo ocurre dentro de tu navegador y nada se envía a ningún servidor. La lista puede llevar nombres reales de personas, correos o números de teléfono, y no hay ninguna razón para que eso pase por un sitio ajeno.