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Redimensionar imagen

Cambia el alto y el ancho a medida, o usa un preajuste de Instagram, YouTube o A4.

Arrastra tu archivo aquí

o pulsa el botón para buscarlo en tu equipo

JPG, PNG, HEIC, WebP o AVIF · hasta 50 MB

Redimensionar una imagen es cambiar cuántos píxeles la componen. No es un ajuste cosmético: es lo que determina si una foto se ve nítida en una pantalla, si una web carga rápido o si una impresión sale con calidad. Y es la operación que más gente hace mal, porque se confunde con recortar y con comprimir, que son cosas distintas.

Píxeles, no centímetros

Una imagen digital es una rejilla de puntos de color. Cuando decimos que una foto es de 4.000 × 3.000, significa que tiene cuatro mil puntos de ancho y tres mil de alto: doce millones en total. Esa es su única medida real. Los centímetros aparecen solo al imprimir, cuando decidimos cuántos de esos puntos caben en cada centímetro de papel.

De ahí viene la confusión con los famosos «300 ppp». Los puntos por pulgada no son una propiedad de la imagen, son una instrucción para la impresora. En pantalla dan exactamente igual. Lo único que necesitas saber es cuántos píxeles quieres, y por eso esta herramienta trabaja en píxeles y te da los preajustes ya calculados.

Reducir se puede; ampliar, no

Al reducir una imagen se descartan píxeles, y el navegador lo hace promediando los vecinos: el resultado es limpio y se ve bien. Ampliar es el problema. Al pasar de 800 a 2.000 píxeles de ancho hay que inventarse más de la mitad de la información, y ningún algoritmo puede recuperar un detalle que la cámara nunca registró. El resultado siempre queda blando y con bordes pastosos.

La regla práctica es sencilla: guarda siempre el archivo original más grande que tengas y redimensiona a partir de él cada vez que necesites una versión distinta. Nunca vayas encadenando reducciones sobre reducciones.

Proporción: cuándo mantenerla y cuándo no

La proporción es la relación entre ancho y alto. Si la mantienes, la imagen conserva su forma y solo cambia de escala. Si la rompes, la imagen se estira o se aplasta, y en un retrato eso se nota inmediatamente.

Cuando necesitas una medida exacta que no coincide con la forma de tu foto —una portada de YouTube de 1280 × 720 a partir de una foto vertical, por ejemplo— la solución correcta no es estirar, sino recortar primero hasta dejar la proporción adecuada y redimensionar después. Estirar nunca es la respuesta.

Las medidas que piden los sitios habituales

  • Instagram cuadrado: 1080 × 1080. Es el formato clásico del feed.
  • Historia o reel: 1080 × 1920, vertical completo.
  • Portada de YouTube: 1280 × 720, la proporción 16:9 de siempre.
  • Foto de perfil: 400 × 400 basta y sobra en casi todas las redes.
  • A4 impreso a 300 ppp: 2.480 × 3.508 píxeles.

Subir una imagen más grande de lo que pide la plataforma no mejora nada: la red social la va a reescalar de todos modos, normalmente con peor criterio que el tuyo, y mientras tanto el archivo pesado ralentiza la subida.

Redimensionar para que una web vuele

En una página web, las imágenes son casi siempre el elemento más pesado, y su peso es lo que Google mide al valorar la velocidad de carga. Servir una foto de 4.000 píxeles de ancho en un hueco que nunca pasa de 800 significa que el visitante descarga cinco veces más datos de los que va a ver.

Ajustar cada imagen al tamaño real en el que se muestra suele ser la mejora de velocidad más grande y más barata que se puede hacer en una web, por delante de cualquier ajuste de código.

Todo ocurre en tu dispositivo

Esta herramienta no sube nada. Tu navegador lee la imagen del disco, la vuelve a dibujar con las medidas nuevas y te devuelve el archivo. Puedes cortar la conexión después de abrir la página y seguirá funcionando exactamente igual.

Cómo usarlo en 3 pasos

  1. 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
  2. 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
  3. 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Puedo agrandar una imagen pequeña?

Puedes, pero el resultado se verá borroso. Al ampliar, el navegador tiene que inventarse los píxeles que no existen, y no hay forma de recuperar un detalle que la cámara nunca capturó. Si necesitas una imagen grande, parte siempre del archivo original más grande que tengas.

¿Qué son los "ppp" o DPI y por qué no aparecen aquí?

Los ppp solo importan al imprimir: indican cuántos píxeles se reparten en cada pulgada de papel. En pantalla no significan nada, porque lo único que cuenta son los píxeles totales. Por eso trabajamos en píxeles: para un A4 a 300 ppp necesitas 2.480 × 3.508 píxeles, y ese preajuste ya lo tienes en la lista.

¿Por qué se me deforma la imagen?

Porque has desactivado "mantener la proporción" y las medidas que has puesto no encajan con la forma original. Si necesitas una medida exacta que no respeta la proporción, lo correcto es recortar primero y redimensionar después, no estirar.

¿Redimensionar también baja el peso?

Sí, y muchísimo. El peso crece con el número de píxeles, así que reducir el ancho a la mitad quita alrededor del 75% de los píxeles. Suele ser la forma más eficaz de aligerar una imagen sin que se note pérdida de calidad.

¿Se sube mi imagen a algún sitio?

No. El redimensionado ocurre dentro de tu navegador con sus propias capacidades de dibujo. El archivo no viaja por internet en ningún momento.