Unir imágenes
Junta varias fotos o capturas en una sola, en columna, en fila o en cuadrícula.
Arrastra tu archivo aquí
o pulsa el botón para buscarlo en tu equipo
JPG, PNG o WebP · hasta 100 MB
- Tus archivos no salen de tu dispositivo
- Gratis y sin registro
- Sin instalar nada
- Sin marcas de agua
Juntar dos imágenes en una es de esas cosas que deberían costar diez segundos y acaban abriendo un programa de edición. Aquí no hay capas, ni herramientas de selección, ni un lienzo que configurar: sueltas las fotos, eliges si van en columna, en fila o en cuadrícula, y descargas.
Tres maneras de colocarlas y para qué sirve cada una
Una debajo de otra es lo que necesitas para las capturas de pantalla: una conversación entera, un recibo largo, una página web que no cabe en el móvil. El resultado se lee de un tirón, sin tener que abrir tres archivos.
Una al lado de otra es la comparación: el antes y el después de una reforma, dos versiones de un diseño, la foto de un producto por delante y por detrás. Poner las dos juntas es lo que hace evidente la diferencia.
En cuadrícula es el collage: cuatro fotos de un viaje, seis productos de un catálogo, las nueve casillas de una publicación. Todas las celdas miden lo mismo y cada foto va centrada dentro de la suya sin deformarse, que es lo que distingue un collage decente de uno con las caras estiradas.
Por qué igualamos a la más pequeña
Cuando las imágenes no miden lo mismo hay que decidir algo, y las dos opciones no valen igual. Si se amplía la pequeña para llegar a la grande, el programa se inventa píxeles que no existen y el resultado se ve borroso justo en la foto que ya era peor. Si se reduce la grande, se pierde algo de resolución pero todo sigue nítido.
Por eso escalamos siempre hacia abajo. Es una decisión conservadora y te la contamos con un aviso cuando ocurre, para que sepas por qué el resultado no mide lo que esperabas.
La separación no es solo estética
Con las imágenes pegadas, dos capturas del mismo tono parecen una sola y cuesta ver dónde acaba una. Una línea de diez píxeles ya basta para separarlas visualmente. Al revés también: si estás montando una captura larga que quieres que parezca continua, la separación tiene que ser cero.
El color de esa separación importa según dónde vaya la imagen: blanco desaparece sobre un documento y negro desaparece sobre un fondo oscuro. Y si eliges transparente, pasamos la salida a PNG automáticamente, porque el JPG no guarda transparencia y esa separación saldría blanca sin avisar.
Un detalle sobre las capturas con texto
El JPG comprime tirando detalle donde el ojo no suele mirar, y eso funciona muy bien con fotos y muy mal con letras: alrededor de cada carácter aparecen manchas de un gris sucio. Para unir pantallazos de una conversación, de una factura o de cualquier cosa con texto, elige PNG. Pesará bastante más, pero el texto se leerá igual de nítido que en la captura original.
Todo el proceso ocurre en tu navegador, así que da igual que las imágenes sean privadas: no hay ninguna subida, ni siquiera temporal.
Cuándo conviene un PDF en vez de una imagen
Si lo que estás juntando son documentos —varias fotos de un contrato, las páginas de un justificante, el DNI por las dos caras— casi siempre te van a pedir un PDF, no una imagen gigante. Para eso está la herramienta de convertir imágenes a PDF, que pone cada foto en su página, con margen y en A4, que es lo que espera cualquier trámite y cualquier impresora.
La regla rápida: si el resultado se va a mirar en pantalla de una sola pasada, una imagen; si se va a enviar, archivar o imprimir, un PDF.
Lo que no hace esta herramienta
No solapa unas imágenes sobre otras, no busca la zona común entre dos capturas para coserlas sin repetir la parte que se ve en las dos, y no hace panorámicas. Son problemas distintos y mucho más difíciles: lo que hay aquí es una retícula, colocada con precisión y sin sorpresas. Para la mayoría de los casos —capturas, comparaciones, collages— es exactamente lo que hace falta.
Si necesitas recortar alguna antes de unirla, o bajarles el peso después, esas son otras dos páginas de la casa y funcionan igual: en tu navegador y sin subir nada.
Cómo usarlo en 3 pasos
- 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
- 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
- 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas imágenes puedo unir de una vez?
Las que quieras, con un límite práctico: si el resultado supera los 12.000 píxeles de lado, ningún navegador lo dibuja y te lo decimos antes de intentarlo. Con capturas de móvil eso son unas veinte o veinticinco seguidas.
¿Se suben mis fotos a un servidor?
No. Se abren, se dibujan en un lienzo y se guardan sin salir de tu navegador. Puedes unir capturas de una conversación privada o fotos de familia sin que pasen por ningún sitio.
¿Por qué las fotos salen más pequeñas de lo que eran?
Porque las igualamos a la más pequeña del grupo en lugar de ampliar las demás. Ampliar una imagen no añade detalle: la emborrona. Si quieres el resultado más grande, recorta o reduce antes la que desentona.
¿Puedo cambiar el orden?
Sí. La lista se arrastra, y cada fila tiene flechas para subir y bajar. El orden de la lista es el orden en el que se pegan: de arriba abajo, de izquierda a derecha o rellenando la cuadrícula por filas.
¿Qué formato conviene?
JPG para fotos, que pesa poco y lo abre cualquier cosa. PNG si has elegido separación transparente o si estás uniendo capturas con texto, donde el JPG ensucia los bordes de las letras. WebP si la imagen va a una web.
¿Sirve para juntar dos capturas de pantalla del móvil?
Es justamente el caso más común. Como las capturas del mismo teléfono miden lo mismo, se apilan sin recortes ni bordes raros. Con separación «pegadas» parece una sola captura larga.