Sumar horas trabajadas sin equivocarse: por qué 8:30 + 7:45 no son 15,75
Ocho horas y media más siete cuarenta y cinco. Si tu respuesta ha sido 15,95 o 16,35, has caído en la trampa que hace que miles de nóminas salgan mal cada mes en España. El reloj no es decimal, y ahí empieza todo el problema.
Por qué 8,30 más 7,45 no son 15,75
Porque «8:30» no es «ocho coma tres». Los minutos van de sesenta en sesenta y los decimales de cien en cien, así que sumarlos como si fueran números normales mezcla dos sistemas distintos. Ocho horas y media más siete horas y tres cuartos son 16 horas y 15 minutos. Escrito en decimal, 16,25.
Fíjate en el detalle: en formato de reloj son 16:15, y en decimal 16,25. Los dos son correctos y significan lo mismo, pero se escriben distinto. Confundirlos es la segunda trampa.
Las dos formas de escribir el mismo tiempo
Existen porque sirven para cosas distintas. El formato de reloj (16:15) es el que entiende cualquiera y el que se pone en un cuadrante. El decimal (16,25) es el que hace falta para multiplicar por un precio hora, porque una calculadora no sabe multiplicar 16:15 por 15 €.
Para pasar de uno a otro se dividen los minutos entre sesenta: 15 minutos son 0,25 horas, 30 son 0,5, y 45 son 0,75. Los tres cuartos de hora son los que más se fallan, porque el 45 invita a escribir 0,45 y son 0,75. A 15 € la hora, esa confusión son 4,50 € perdidos en cada turno.
Los minutos que no son múltiplos de quince son peores: 20 minutos son 0,333…, y 10 son 0,1666…. Ahí redondear a mano acumula error turno tras turno.
El turno de noche
De 22:00 a 06:00 son ocho horas, pero la resta directa da menos veinte. Cuando la salida es una hora menor que la entrada, el turno ha cruzado la medianoche y hay que sumar veinticuatro horas antes de restar.
Es la causa más común de que una hoja de cálculo hecha en casa dé números negativos o directamente en blanco. Y es peligrosa porque no siempre falla de forma visible: en un cuadrante con veinte turnos, uno de noche mal calculado se pierde entre los demás y el total del mes sale corto sin que nadie sepa por qué.
Las pausas
La pausa para comer se descuenta o no según el convenio, y ese es un dato que hay que mirar antes de calcular nada. Si se descuenta, un turno de 9:00 a 18:00 con una hora de pausa son ocho horas trabajadas, no nueve. Si el convenio la considera tiempo efectivo —pasa en bastantes sectores con jornada continuada— son nueve.
Lo que no cambia es que la pausa nunca puede ser más larga que el turno. Si al meter los datos sale un número negativo, es que hay una pausa mal puesta, y conviene que la herramienta lo diga en vez de devolver un número raro.
Por qué esto importa más de lo que parece
Desde 2019 las empresas españolas están obligadas a llevar un registro diario de la jornada de cada trabajador, con la hora de entrada y la de salida. Eso significa que millones de personas apuntan horas todos los meses, y que cuadrar ese registro con la nómina es una tarea rutinaria para mucha gente que no se dedica a la contabilidad.
Si eres autónomo y facturas por horas, el problema es tuyo directamente: cada error de redondeo es dinero que no cobras o que cobras de más, y las dos cosas acaban mal.
Cómo hacerlo sin pelearse con una hoja de cálculo
Se puede montar en una hoja de cálculo, pero hay que acordarse de dar formato de hora a las celdas, de sumar 24 horas en los turnos que cruzan la medianoche y de multiplicar por 24 antes de aplicar el precio hora. Son tres detalles y basta con olvidar uno.
Nuestra calculadora de horas trabajadas hace esos tres pasos sola: metes cada turno con su entrada, su salida y su pausa, y da el total en formato de reloj y en decimal a la vez, con el importe si pones un precio hora. Los turnos que cruzan la medianoche los detecta y lo dice.
Si lo que necesitas es sumar o restar dos tiempos sueltos, o saber cuántos días hay entre dos fechas para un cómputo mensual, están sumar o restar días a una fecha y los días entre dos fechas.
Todo se calcula en tu navegador. Un cuadrante lleva nombres y horarios de personas concretas, y no hay ninguna razón para que eso pase por un servidor ajeno.