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Quitar los metadatos de una foto

Mira qué lleva dentro tu foto —el móvil, la fecha y hasta las coordenadas— y quítalo sin recomprimir la imagen.

Arrastra tu archivo aquí

o pulsa el botón para buscarlo en tu equipo

JPG o PNG, las que quieras · hasta 64 MB

Una foto no son solo píxeles. Dentro del mismo archivo, en un bloque aparte que ningún visor te enseña, la cámara escribe un pequeño expediente: qué dispositivo la hizo, qué día y a qué hora exacta, con qué ajustes y —esta es la importante— en qué punto del mapa estabas.

Lo que hay ahí dentro

La marca y el modelo del móvil o de la cámara. La fecha y la hora con precisión de segundos. La velocidad de obturación, la apertura, el ISO y el objetivo. A veces el número de serie del cuerpo de la cámara, que identifica al aparato de forma única. Y con bastante frecuencia una latitud y una longitud con precisión de metros.

Nada de eso es malicioso: sirve para ordenar tu galería por fecha, para que el móvil te agrupe las fotos por lugar y para que un fotógrafo sepa con qué ajustes salió bien una toma. El problema es que viaja con el archivo, y a nadie se le avisa.

Cuándo importa de verdad

Cuando vendes algo por internet y fotografías el producto en tu casa. Cuando publicas una foto de tu perro en un foro. Cuando mandas una imagen a alguien que acabas de conocer. Cuando subes el justificante de algo a un portal. Cuando un menor comparte una foto hecha en su colegio. En todos esos casos la foto lleva escrita una dirección postal aproximada, y leerla es cuestión de segundos para quien sepa mirar.

Hay una segunda capa menos evidente: la fecha. Publicar una foto «de ayer» que la cámara fecha hace tres años, o dos fotos supuestamente de sitios distintos hechas con un minuto de diferencia, cuenta cosas que quizá no querías contar.

Por qué esta herramienta no recomprime

La forma rápida de limpiar una imagen es abrirla, redibujarla y volver a guardarla. Funciona —los metadatos desaparecen— pero cada guardado de un JPG lo comprime otra vez, y la calidad baja un poco más. Repite eso unas cuantas veces y la foto empieza a tener manchas cuadradas en los bordes.

Aquí se hace lo contrario. Un JPG es una cadena de bloques: uno dice el tamaño, otro guarda el EXIF, otro el comentario, y a partir de cierto punto vienen los datos comprimidos de la imagen. Recorremos esa cadena, saltamos los bloques de metadatos y copiamos el resto tal cual. El resultado no ha pasado por ningún compresor: es el mismo archivo menos las partes que sobraban. Con los PNG se hace lo mismo con sus bloques de texto.

Lo que se conserva a propósito

No se quita todo indiscriminadamente. El bloque JFIF, que solo dice la resolución del archivo, se mantiene porque no identifica nada y algunos programas antiguos lo esperan. Y en los PNG se conservan la paleta y la información de color, porque quitarlas cambiaría los colores de la imagen. La regla es quitar lo que habla de ti, no lo que hace que el archivo funcione.

Quién puede leer esto

Cualquiera con el archivo en la mano y treinta segundos. No hace falta ningún programa especial: en Windows basta con las propiedades del archivo, en un Mac con la ventana de información, y en el móvil con el propio visor de fotos. Las herramientas que lo enseñan todo, esta incluida, están a un buscador de distancia y son gratis.

Eso es lo que convierte el asunto en algo práctico y no teórico. No estamos hablando de un atacante sofisticado, sino de la persona a la que le mandas la foto del sofá que vendes, o de quien descarga una imagen de un anuncio. La barrera técnica es cero.

Una advertencia sobre la orientación

El EXIF también guarda cómo estaba girado el móvil al disparar, y algunos visores usan ese dato para poner la foto derecha. Al quitar el EXIF, una foto hecha en vertical puede aparecer tumbada en algunos programas antiguos. Los navegadores y las aplicaciones modernas lo manejan bien, pero si vas a subirla a un sitio muy viejo, míralo antes. Si te pasa, la solución es girarla de verdad con la herramienta de recortar y luego limpiarla.

Todo el proceso ocurre en tu navegador, sin subir nada. Sería contradictorio pedirte que entregues a un servidor ajeno justo la foto cuya ubicación querías proteger.

Cómo usarlo en 3 pasos

  1. 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
  2. 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
  3. 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los metadatos de una foto?

Un bloque de texto que la cámara escribe dentro del propio archivo, aparte de los píxeles. Guarda la marca y el modelo del dispositivo, la fecha y la hora exactas, los ajustes de disparo y, si el GPS estaba encendido, las coordenadas del sitio donde se hizo con una precisión de unos metros. Se llama EXIF y lleva ahí desde 1998.

¿De verdad mi foto lleva dentro dónde la hice?

Si la sacaste con el móvil y no has desactivado la ubicación en la cámara, casi seguro que sí. Suelta la foto aquí arriba y lo verás con tus propios ojos: si hay coordenadas, aparecen escritas. Es el momento en que casi todo el mundo se sorprende.

¿Se estropea la foto al quitarlos?

No, y esa es la diferencia con casi todas las alternativas. Lo habitual es volver a dibujar la imagen y exportarla, que quita los metadatos pero también recomprime y pierde calidad. Aquí se localizan los bloques de metadatos dentro del archivo y se saltan al copiar: los bytes de la foto salen idénticos, uno a uno. Puedes limpiarla cien veces seguidas y seguirá siendo exactamente la misma imagen.

¿WhatsApp e Instagram no los quitan ya?

Las redes grandes los quitan al publicar, sí. Pero eso no cubre lo demás: un correo, una plataforma de anuncios clasificados, un formulario de una web, un servicio de mensajería pequeño o un archivo que dejas en una carpeta compartida. Y hay algo peor: aunque la red los borre antes de enseñar la foto al público, tú se los has entregado igualmente.

¿Qué formatos entiende?

JPG y PNG, que son los dos que llevan metadatos con datos personales. En el JPG se leen y se quitan el EXIF, el XMP, el IPTC de Photoshop y los comentarios; en el PNG, los bloques de texto donde muchos programas dejan su firma y la fecha.

¿Puedo limpiar varias a la vez?

Sí. Arrastra todas las que quieras y te diremos cuántas llevan datos personales dentro. Se descargan juntas en un ZIP, cada una con «-sin-datos» añadido al nombre para que no machaques los originales.

¿Se sube mi foto para analizarla?

No. Todo ocurre dentro de tu navegador: el archivo se lee desde tu disco, se examina ahí mismo y se reconstruye ahí mismo. Sería bastante absurdo pedirte que subas a un servidor ajeno justamente la foto cuya ubicación quieres proteger. Ni siquiera enlazamos las coordenadas a un mapa, porque abrirlo se las mandaría a un tercero.