PDF a JPG
Saca cada página de un PDF como imagen suelta, con la resolución que elijas.
Arrastra tu archivo aquí
o pulsa el botón para buscarlo en tu equipo
PDF · hasta 100 MB
- Tus archivos no salen de tu dispositivo
- Gratis y sin registro
- Sin instalar nada
- Sin marcas de agua
Convertir un PDF en imágenes es sacar cada página como un archivo suelto de JPG o PNG. Es lo que necesitas cuando el destino no entiende de PDF: una red social, una presentación, un mensaje de WhatsApp o una plataforma que solo admite imágenes.
Para qué se usa de verdad
- Enviar una página suelta. Mandar por mensajería la hoja de firmas de un contrato sin adjuntar las cuarenta páginas restantes.
- Meter una página en una presentación o en un documento de texto, donde un PDF no se puede pegar pero una imagen sí.
- Publicar en redes. Instagram, LinkedIn o un formulario de una web solo aceptan imágenes.
- Ver un plano o un cartel en un dispositivo que no tiene lector de PDF decente.
La resolución es la única decisión importante
Un PDF no tiene píxeles: describe formas y texto con instrucciones matemáticas. Al convertir a imagen hay que decidir con cuántos puntos se dibuja cada pulgada, y de ahí sale todo lo demás.
- 96 ppp es lo que usa una pantalla. Un A4 sale a unos 794 × 1123 píxeles. Suficiente para ver y para subir a una web.
- 150 ppp es el punto dulce. Un A4 queda en 1240 × 1754. Se lee bien ampliando y se imprime correctamente en cualquier impresora de casa o de oficina.
- 300 ppp es calidad de imprenta: 2480 × 3508 por página. Solo tiene sentido si va a una imprenta de verdad, porque cada página puede pesar varios megabytes.
JPG o PNG
JPG para páginas con fotografías o escaneos: pesa mucho menos y la pérdida no se aprecia. Es la elección por defecto.
PNG para páginas con texto fino, gráficos, tablas o líneas: no pierde nada, así que las letras salen con los bordes limpios en lugar de con el halo sucio que a veces deja el JPG. A cambio, el archivo pesa bastante más.
Sobre el ZIP
Cuando son varias páginas, descargarlas de una en una es absurdo, así que las agrupamos en un ZIP. Ese ZIP no comprime: guarda los archivos tal cual. No es un descuido, es lo correcto: un JPG ya está comprimido y volver a comprimirlo no ahorra espacio, solo gasta tiempo y batería. El ZIP aquí sirve para agrupar, no para reducir.
Cada página tiene además su propio botón de descarga, por si solo necesitas una.
Lo que pierdes al convertir
Conviene tenerlo claro, porque es una operación sin vuelta atrás sobre el archivo resultante:
- El texto deja de ser texto: no se puede buscar, copiar ni seleccionar.
- Un lector de pantalla ya no puede leerlo, así que deja de ser accesible.
- Los enlaces y los formularios rellenables desaparecen.
- Al ampliar mucho se ven los píxeles, cosa que en un PDF no pasaba.
Por eso conviene guardar siempre el PDF original. Convierte para enviar o publicar, pero archiva el documento.
El camino de vuelta
Si lo que quieres es lo contrario —tienes imágenes y necesitas un PDF— la herramienta de JPG a PDF hace ese recorrido. Y si conviertes a imagen para reducir el peso del documento, hay un atajo mejor: comprimir el PDF directamente, que hace lo mismo por dentro pero te devuelve un único archivo en lugar de veinte.
Documentos de muchas páginas
Como todo ocurre en tu dispositivo, el límite no lo pone un servidor sino la memoria de tu navegador. Cada página se dibuja a tamaño completo antes de comprimirse, y a 300 ppp una hoja A4 son casi nueve millones de píxeles.
En la práctica, un documento de veinte o treinta páginas va sobrado en cualquier ordenador actual. A partir de ahí, y sobre todo en un móvil antiguo, conviene ir por partes: baja la resolución a 150 ppp, que es de sobra para pantalla, o extrae primero los grupos de páginas que necesites con la herramienta de dividir PDF y convierte cada trozo por separado.
La ventaja de este planteamiento compensa la molestia: no hay tope de tamaño de subida, no hay cola de espera y no hay un archivo tuyo esperando en el disco de nadie.
Todo en tu navegador
El PDF se abre y se dibuja con las capacidades de tu propio navegador, y las imágenes se generan ahí mismo. No hay subida ni copia temporal en ningún servidor.
Cómo usarlo en 3 pasos
- 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
- 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
- 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.
Preguntas frecuentes
¿Qué resolución elijo?
150 ppp para casi todo: se ve nítido en pantalla y se imprime bien en una impresora doméstica. 96 ppp si solo es para verlo en el móvil o subirlo a una web. 300 ppp solo si va a imprenta, porque los archivos se vuelven muy grandes.
¿Puedo convertir solo unas páginas?
Sí. Elige «Solo algunas» y escríbelas como en un diálogo de impresión: «1-3, 7». Es lo práctico cuando solo necesitas la hoja de firmas de un contrato largo.
¿Por qué el ZIP no comprime nada?
Porque un JPG ya está comprimido y volver a comprimirlo no gana espacio, solo gasta tiempo y batería. El ZIP aquí sirve para agrupar, que es lo que hace falta cuando son veinte páginas.
¿Se podrá seleccionar el texto en las imágenes?
No. Una imagen es una imagen: aunque el texto se lea perfectamente, no se puede buscar ni copiar. Es justo lo contrario de lo que quieres si el documento va a manejarlo alguien con un lector de pantalla.
¿Y si el PDF está protegido?
Un documento cifrado no se puede abrir sin su contraseña. Ábrelo con tu lector, guarda una copia sin protección y conviértela.
¿Se sube mi PDF a algún servidor?
No. El documento se abre y se dibuja dentro de tu navegador, y las imágenes se generan ahí mismo. Nada viaja por internet.