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Ordenar una lista

Ordena una lista alfabéticamente con las reglas del español, por número o por longitud, quitando repetidas por el camino.

Cómo ordenarla

Alfabético español: la ñ entre la n y la o, y la tilde no mueve la letra de sitio.

Pega la lista arriba y se ordena según escribes. Ni un dato sale de tu navegador, así que una lista de clientes o de alumnos puede pegarse aquí sin pensárselo.

Ordenar una lista alfabéticamente parece de las cosas que cualquier programa hace bien. En español, casi ninguno lo hace: la eñe acaba detrás de la zeta y los nombres con tilde se van al final, detrás de todo lo demás.

El fallo que casi nadie ve venir

Un ordenador no compara letras, compara números. Cada carácter tiene el suyo, y en esa tabla la ñ está mucho más allá de la z, mientras que la Á está en otro barrio distinto del de la A. Así que una lista de municipios ordenada con el método por defecto sale así:

Almería, Núñez, Oviedo, Zamora, ala, apio, año, Ávila, Ñuño

Tres cosas mal a la vez: las minúsculas van después de todas las mayúsculas, «Ávila» y «Ñuño» quedan desterradas al final, y «año» se cuela detrás de «apio». Con las reglas del español, la misma lista es esta:

ala, Almería, año, apio, Ávila, Núñez, Ñuño, Oviedo, Zamora

La eñe entre la n y la o, la tilde sin mover la letra de sitio y las mayúsculas sin abrir una lista aparte. Es lo que hace un diccionario, y es lo que aquí se hace siempre.

Y el otro fallo: archivo10 antes que archivo2

Alfabéticamente es correcto —el 1 va antes que el 2— y a la vez está mal para cualquiera que mire la lista. Es el mismo motivo por el que las fotos de una carpeta salen desordenadas o por el que el capítulo 10 aparece justo detrás del capítulo 1.

El criterio por número lee el primer número de cada línea y ordena por él, así que «archivo2» va antes que «archivo10» y «Factura 3» antes que «Factura 21». Sirve igual para listas que son nombre y cantidad: precios, existencias, puntuaciones.

Las líneas que no llevan ningún número se van al final y mantienen el orden que traían. No se esconden ni se mezclan, porque normalmente son justo las que hay que mirar.

Limpiar mientras se ordena

Una lista que viene de copiar y pegar casi nunca viene limpia: trae espacios delante, renglones en blanco de los saltos del correo y entradas repetidas porque se juntaron dos listas. Ordenarla sin limpiarla deja los duplicados uno al lado del otro, que es peor, porque ahora se ven.

Por eso las casillas están activadas de partida: se recortan los espacios de los extremos y se quitan las líneas vacías. Las repetidas se quitan si lo pides, y puedes decidir si «Madrid» y «madrid» cuentan como la misma o como dos. Arriba sale cuántas entraron, cuántas salen y cuántas se quedaron por el camino, para que ningún descarte sea silencioso.

Dar la vuelta y barajar no son ordenar

Están aquí porque se necesitan en el mismo momento, pero hacen otra cosa. Dar la vuelta respeta el orden que la lista ya traía y lo invierte: útil cuando el histórico viene del más viejo al más nuevo y lo quieres al revés, sin reordenar nada.

Al azar baraja de verdad. Usa el generador criptográfico del sistema y el algoritmo de Fisher-Yates, que es el que reparte todas las posiciones con la misma probabilidad. Importa más de lo que parece cuando se usa para asignar turnos, formar grupos o decidir el orden de unas presentaciones: quien no salga primero tiene derecho a saber que el reparto fue limpio.

Listas que no están en renglones

No todo llega con un elemento por línea. Lo que sale de una hoja de cálculo o de una consulta suele venir separado por comas o por puntos y coma, y volver a partirlo a mano es tedioso. Los tres separadores están arriba, y el resultado sale con el mismo que hayas elegido, listo para devolverlo a donde estaba.

Si además te hace falta numerado —para un índice, un acta o una lista de tareas—, la casilla de numerar lo deja como 1. … directamente.

Todo ocurre en tu navegador, según escribes. La lista no se sube a ningún servidor, y con nombres de personas o direcciones de correo eso deja de ser un detalle técnico.

Cómo usarlo en 3 pasos

  1. 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
  2. 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
  3. 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no ordeno la lista en Excel y ya está?

Puedes, y si el dato ya está en una hoja es lo razonable. Esto sirve para lo otro: una lista que tienes en un correo, en un bloc de notas o en un mensaje, que quieres ordenada ahora y para la que abrir Excel, pegar en una columna, ordenar y volver a copiar son cinco pasos y un archivo que luego se queda por ahí.

¿Qué pasa con la ñ y con las tildes?

Van donde tienen que ir. La ñ se ordena entre la n y la o, y una tilde no cambia el sitio de la letra: «Ávila» va con la A, no al final. Es lo que hace el diccionario y lo que casi ningún ordenador hace por defecto, porque lo normal es comparar por el número interno de cada carácter y ahí la ñ cae detrás de la z.

¿Cómo ordena «archivo10» y «archivo2»?

Con el criterio «por número», archivo2 va antes que archivo10, que es lo que espera cualquiera. Alfabéticamente iría al revés, porque el 1 es menor que el 2 carácter a carácter. Es el mismo problema que hace que las fotos de una carpeta salgan desordenadas.

¿Y las líneas que no tienen número?

Se van al final, conservando el orden que traían entre ellas. Mandarlas al principio o mezclarlas escondería que no tenían número, y lo normal es que sean justo las que hay que revisar.

¿El «al azar» es aleatorio de verdad?

Sí. Baraja con el generador criptográfico del sistema, el mismo que se usa para crear claves, y con el algoritmo de Fisher-Yates, que reparte todas las posiciones con la misma probabilidad. Importa si lo usas para repartir turnos o formar parejas: quien no salga primero tiene derecho a que el reparto haya sido limpio.

¿Se sube la lista a algún sitio?

No. Todo se ordena en tu navegador según escribes. Una lista de alumnos, de clientes o de correos se puede pegar aquí sin pensárselo, que es justo lo que no se puede decir de la mayoría de páginas que hacen esto.