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Generador de Lorem Ipsum

Texto de relleno para maquetar, en latín de siempre o en español con eñes y tildes.

Qué idioma

El lorem ipsum que todo el mundo reconoce como texto de relleno.

Qué medir
Palabras150
Caracteres980
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El texto se genera en tu navegador, así que sale al instante y funciona sin conexión.

El texto de relleno existe por una razón muy concreta: cuando enseñas un diseño con texto de verdad, la gente lee el texto y opina sobre el texto. Con relleno, mira el diseño. Es un truco viejísimo de la imprenta que sigue funcionando exactamente igual en una pantalla.

De dónde sale el lorem ipsum

No es latín inventado: viene de De finibus bonorum et malorum, un tratado de Cicerón del año 45 antes de Cristo sobre la ética del placer y del dolor. Un impresor del siglo XVI cogió un trozo, le cortó y le mezcló palabras hasta que dejó de significar nada, y lo usó para componer una muestra de tipografías. Ese trozo mutilado lleva quinientos años circulando.

La frase con la que empieza, lorem ipsum dolor sit amet, ni siquiera está completa: en el original la palabra era dolorem, y el «lorem» del principio es lo que quedó al partirla. Que el estándar del sector sea una palabra rota a la mitad tiene su gracia.

El problema de maquetar en español con texto en latín

Aquí está el motivo de que esta herramienta tenga dos idiomas. El latín es engañosamente cómodo: palabras cortas, sin tildes, sin eñes, sin diéresis y con una distribución de longitudes que no se parece a la del castellano.

Un diseño que queda perfecto con lorem ipsum puede romperse en cuanto entra el texto real, porque el texto real trae «electrodoméstico» donde había «dolor», y esa palabra no cabe en el botón. Trae tildes que rozan la línea de arriba si el interlineado va justo. Y trae signos de apertura de interrogación, que no existen en ningún otro idioma y descolocan el primer carácter de una línea.

El relleno en español no es un capricho: es la única forma de que la maqueta te avise de esos problemas antes de que el cliente te los enseñe.

Cuánto poner

Un error frecuente es rellenar con mucho más texto del que va a haber. Si el artículo real va a tener dos párrafos y maquetas con ocho, estás diseñando para una página que no existe. La regla práctica es rellenar con la longitud que esperas, no con la que llena bonito el hueco.

Como referencia: una tarjeta de producto pide entre veinte y cuarenta palabras; una entradilla, entre treinta y cincuenta; un párrafo de artículo, entre sesenta y cien. El contador de arriba va diciendo cuántas llevas para que no tengas que estimar a ojo.

Y no olvidarse de quitarlo

Es el chiste eterno del oficio y pasa de verdad: periódicos impresos con lorem ipsum en un titular, webs publicadas con un pie de página en latín, cartas de restaurante con la descripción del plato sin traducir del relleno. Si vas a usarlo, deja el texto reconocible —de ahí que la opción de empezar por «Lorem ipsum dolor sit amet» venga marcada— para que cualquiera que lo vea sepa al instante que eso está sin terminar.

Párrafos, frases o palabras

Los tres modos existen porque las unidades de medida del diseño no son las mismas según qué estés montando. Si estás maquetando un artículo, piensas en párrafos. Si estás probando un titular, una entradilla o un pie de foto, piensas en frases. Y si tienes un límite duro —doscientos caracteres para una descripción, sesenta para un título— lo que quieres es contar palabras y ver el número.

El contador de palabras y caracteres está siempre encima del resultado justamente por eso: casi nunca se rellena por gusto, se rellena para comprobar si algo cabe.

Un texto distinto cada vez, o siempre el mismo

El generador parte de un número al azar, así que cada visita da un texto diferente y el botón «Otro texto» lo cambia cuando quieras. Pero no es azar puro: con el mismo número de partida sale exactamente el mismo texto. Eso significa que dos personas mirando la misma maqueta pueden ver lo mismo, y que un diseño no cambia de longitud cada vez que se recarga.

Cómo usarlo en 3 pasos

  1. 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
  2. 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
  3. 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente el lorem ipsum?

Un texto en latín deformado que se usa como relleno desde la imprenta del siglo XVI. Procede de un tratado de Cicerón sobre el bien y el mal, «De finibus bonorum et malorum», al que le cortaron palabras hasta dejarlo sin sentido. Esa falta de sentido es justo la gracia: nadie se pone a leerlo cuando lo que toca es mirar el diseño.

¿Por qué hay una versión en español?

Porque el latín miente sobre cómo va a quedar una web en castellano. No tiene eñes, ni tildes, ni palabras como «responsabilidad» o «electrodoméstico», que son las que de verdad rompen una línea o desbordan un botón. Para maquetar en español, el relleno en español avisa antes de los problemas.

¿El texto es siempre el mismo?

No. Cada vez que pulsas «Otro texto» se genera uno distinto a partir de un número al azar. Con el mismo número saldría siempre el mismo texto, que es lo que permite volver a generar exactamente el mismo relleno si hace falta.

¿Puedo usarlo en un trabajo o en un proyecto de cliente?

Sí, sin restricciones. Es texto sin autor y sin sentido, no hay derechos que respetar. Lo único que conviene es no olvidarse de sustituirlo antes de publicar.

¿Cuántas palabras necesito?

Depende de qué estés probando. Para una tarjeta, entre veinte y cuarenta palabras. Para un párrafo de artículo, entre sesenta y cien. Para ver cómo respira una página entera, tres o cuatro párrafos. El contador de arriba te dice cuántas llevas.

¿Se envía algo a un servidor?

No. El texto se construye en tu navegador con unas listas de palabras, así que aparece al instante y funciona sin conexión.