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Generador de códigos de barras

Crea códigos EAN-13, EAN-8 y Code 128 listos para imprimir, con su dígito de control.

Tipo de código

El código de los productos que se venden en tienda. Trece cifras; si escribes doce, calculamos la última.

Hemos añadido el dígito de control: el código completo es 9780201379624.

Para imprimir, usa el SVG: no se pixela por mucho que lo agrandes, y un código de barras borroso no lo lee ningún escáner.

Un código de barras es un número escrito en un alfabeto que una máquina lee más deprisa y con menos errores que una persona. Nada más. La gracia no está en las rayas, sino en el acuerdo de que todo el mundo use el mismo alfabeto y en que el propio número lleve dentro una manera de comprobar si se ha leído bien.

Elige la simbología antes que el número

La primera decisión, y la que más se equivoca, es cuál de los tres tipos necesitas:

  • EAN-13 es el de los productos de supermercado. Trece cifras, ni una más ni una menos, y el número no te lo puedes inventar: lo asigna GS1 —en España, a través de AECOC— cuando una empresa se da de alta.
  • EAN-8 es el hermano corto, pensado para envases pequeños: un chicle, una lata individual. Mismo sistema, ocho cifras.
  • Code 128 es el de uso libre. Acepta letras, cifras y signos, y es el que hay detrás de las etiquetas de mensajería, los albaranes, las ubicaciones de almacén y los activos de una empresa. Si estás numerando tus propias cosas, este es el tuyo.

De dónde salen las trece cifras de un EAN

No son un número correlativo. Las primeras cifras son el prefijo del país de registro —los que empiezan por 84 se registraron en España—, después vienen las de la empresa y luego las del producto concreto. La última es el dígito de control.

Ese control se calcula multiplicando las cifras alternativamente por uno y por tres, sumando el resultado y viendo cuánto falta para llegar a la siguiente decena. Es un cálculo de segundos que detecta cualquier cifra mal leída y casi todos los cambios de orden entre dos cifras seguidas, que son los dos errores típicos de un escáner mal apuntado. Aquí lo hacemos por ti: escribe doce cifras y aparece la decimotercera.

El detalle que estropea la mitad de los códigos impresos

Un código de barras no se puede escalar en cualquier proporción ni imprimir a cualquier tamaño. Necesita tres cosas para que un lector lo acepte: contraste —barras oscuras sobre fondo claro, nunca al revés ni sobre una foto—, nitidez, que es la razón de descargar el SVG en lugar del PNG, y zona muda, el margen blanco a izquierda y derecha que le dice al escáner dónde empieza y acaba. Ese margen ya va incluido en lo que generamos, así que no lo recortes al pegar la imagen.

Y una advertencia práctica: si vas a imprimir en una etiquetadora térmica, hazlo desde el SVG a la resolución nativa de la impresora. Reescalar un mapa de bits emborrona los bordes de las barras justo lo suficiente para que el lector empiece a fallar una de cada cinco veces, que es peor que fallar siempre porque tardas semanas en darte cuenta.

Code 128, dos alfabetos en uno

Code 128 tiene varios subconjuntos, y el que se use cambia lo que ocupa el código. Cuando lo que escribes son solo cifras y salen pares, usamos el subconjunto C, que mete dos cifras en cada símbolo y deja el código a la mitad de largo. En cualquier otro caso usamos el B, que cubre letras y signos. Es una decisión automática: tú escribes y nosotros elegimos la codificación más corta que sirva.

También hay un límite práctico de longitud. Un Code 128 muy largo se convierte en una etiqueta que el lector no abarca de una pasada, así que cortamos en cuarenta y ocho caracteres. Si tus referencias son más largas que eso, el problema no es el código de barras.

Qué no hace un código de barras

No guarda el precio, ni el stock, ni el nombre del producto. Solo lleva un número. Todo lo demás está en la base de datos de la tienda, que usa ese número como clave para buscarlo. Por eso el mismo producto cuesta distinto en dos supermercados con el código idéntico, y por eso un código de barras propio no sirve de nada sin una lista donde apuntar a qué corresponde cada número.

Tampoco es un sistema seguro: cualquiera puede imprimir el código de otro. Sirve para agilizar, no para autenticar. Si lo que necesitas es que el dato viaje dentro del propio símbolo —una dirección web, una configuración de wifi, un contacto—, lo que buscas es un código QR, que guarda cientos de caracteres en lugar de un puñado de cifras.

Cómo usarlo en 3 pasos

  1. 1Elige tu herramientaBusca lo que necesitas hacer. Cada herramienta va directa al grano.
  2. 2Suelta el archivoArrástralo o búscalo en tu equipo. El trabajo lo hace tu propio navegador.
  3. 3Descarga el resultadoListo en segundos, sin marcas de agua y sin dejar rastro en ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Puedo vender un producto con el código que genero aquí?

Para venderlo en tiendas, no: el número tiene que estar registrado a tu nombre en AECOC, que es quien reparte en España los prefijos de GS1. Lo que hacemos es dibujar correctamente el código de un número que ya tengas. Para uso interno —almacén, inventario, etiquetas propias— no necesitas registrar nada y Code 128 es la opción sensata.

¿Qué es el dígito de control?

La última cifra, que se calcula a partir de las demás. Sirve para que el escáner detecte una lectura mal hecha: si el número no cuadra con su control, el lector lo rechaza en vez de dar por bueno un producto equivocado. Si escribes doce cifras te lo añadimos; si escribes trece, comprobamos que sea el correcto.

¿EAN-13 y Code 128 son intercambiables?

No. EAN-13 identifica productos de venta al público y solo admite trece cifras. Code 128 es de propósito general: acepta letras, números y signos, y es el que llevan las etiquetas de envío, los albaranes y las estanterías de almacén. Si tu referencia lleva letras, la respuesta es Code 128.

¿Por qué no acepta acentos ni eñes?

Porque Code 128 codifica ASCII, que no los incluye. No es una limitación nuestra sino de la simbología. Si tu referencia lleva tildes, quítalas antes: los códigos internos se leen con un lector, no con los ojos.

¿PNG o SVG para imprimir?

SVG siempre que puedas. Es vectorial, así que se imprime nítido a cualquier tamaño, y la nitidez es lo único que le importa a un escáner. El PNG está bien para pegarlo en una web o en un documento en pantalla.

¿Se envía a algún servidor lo que escribo?

No. El código se calcula y se dibuja en tu navegador, así que puedes generar referencias internas de tu empresa sin que salgan de tu ordenador.